cuando le veo no puedo evitar sonreír con esa sonrisa que solo yo sé sacar. él siempre me saluda con el típico hola y yo en vez de decirle otra vez que dé ese paso al amor, le respondo de la misma manera. después de decirnos esa simple palabra me vine el impulso de abrazarle, y así lo hago. le abrazo sin gana alguna de sortarle de mis brazos, pero por desgracia tengo que dejarle ir.
nadie podrá quererle como yo le quiero ahora. nosotros no somos nada más que amigos porque él no es capaz de dejar atrás esta amistad que tenemos para dar paso a lo que hoy llamamos amor.
no me importaría estar siempre abrazándole mientras nuestros labios juegan a los autos de choque. no me importaría recordarle siempre lo mucho que le quiero, lo mucho que le amo.
en tiempos como hoy no solemos tener lo que queremos cuando queremos, pero yo no tengo lo que quiero por su atontada culpa.
si él tubiese la feliz idea de dar ese paso tan bonito para comenzar a vivir una amorosa historia, seria la persona más feliz del mundo. y además, yo sé cómo hacerle feliz y cómo hacerle volar sin despegar los pies del suelo.
ante todo, yo le esperaré. soy muy paciente y no me importa estar esperandole en lo que voy a estar enamorada de él. y mi corazón va a latir por él durante un buen tiempo puesto que él me robó todo lo que soy.
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