Enamorada de uno de mis mejores amigos.

Desde que el corazón se quiso adelantar a la amistad todo cambió. No es que sea malo el hecho de enamorarse de un gran amigo al que conoces desde hace mucho tiempo, malo es el hecho de que no sabes cómo reaccionar ante él. Yo me pongo nerviosa, me tiembla un poco las manos, no paro de sonreír cada vez que le veo o que nombran su nombre, sus ojos son aquello a lo que no quiero dejar de mirar en ningún momento, el hecho de abrazarle me encanta ya que sentir su calor, su tacto sobre mi piel es increíblemente satisfactorio. Cuando quedo con él a solas, tengo ganas de estar a su lado, de pasar momentos junto a él, pero al mismo tiempo tengo ganas de salir corriendo de ahí para esconderme en el primer sitio que encuentre.
Últimamente es verle y sentir que solo existe él en este mundo, en esta galaxia.
 Cuando le veo sonreír, no tiene precio el hecho de ver esa carita tan bella con esa sonrisa tan radiante y preciosa.
Me sonrío a mí misma cada vez que pienso en él. Me siento muy tímida cuando estoy a su lado, pero al cabo de un rato esa timidez queda atrás.
Cuando me queda poco tiempo para verle no siento mariposas en el estómago ni un zoológico, no se me acelera el corazón, a mí se me oprime el pecho y siento que si no le abrazo en esos instantes, me arrepentiré de ello.
No se sabe si la amistad dará el siguiente paso hasta que él sienta que te quiere de verdad como algo más y que quiere comenzar contigo una historia.
De momento hay que quedar con él, hacerle ver que es muy importante para ti, que es hermoso, maravilloso y único en el mundo, pero sobretodo ser tu misma. De tu propia personalidad es de lo que él se tiene que enamorar de ti.
No cambies por él, si a él no  le gusta como eres no vale la pena seguir intentando enamorarle pues, el verdadero amor es aquel que quiere a la persona tal y como es.

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