Una carta que te hice.


Hola.
Perdona que te moleste pero solo quería dedicarte un tiempo, espero que no te importe leer estas líneas.
Lo nuestro fue algo increíble, lleno de varios sentimientos realmente inolvidables. Sé que la ruptura nos hizo daño a ambos, puede que más a uno que al otro pero eso no es lo que más importa ahora. En este preciso momento me gustaría dejarte claro una serie de cosas que bueno, no las quería admitir al principio pero creo que lo mejor será ir con la verdad y realidad por delante:
Te echo de menos, demasiado. En mi corazón aún sigue esa chispa de amor que siento por ti y que no he podido borrar. De una forma u otra te he tenido en mi mente, a veces   releía una y otra vez nuestras conversaciones por mensaje privado, recordé viejos momentos en los que me decías esos te quiero y te amo que tanto me encantaban, y cómo no, en mi cabeza apareció el sonido de tu enamoradiza risa, esa que tanto me fascinaba. Pero como ya ambos sabemos, estamos distantes el uno del otro.
No, no te estoy tomando el pelo ni esto es una broma ni nada por el estilo. Esto no es más que la pura verdad a la que me estoy sometiendo en estos momentos tan dudosos para mí.
Pasamos del mundo y nos dedicamos única y exclusivamente a la historia que estábamos escribiendo y que obviamente para mí (no sé para ti), ha sido y será una de las historias más bonitas que pueden llegar a existir en este jodido mundo lleno de ideales. ¿Sabes una cosa? No me importaría que en un futuro próximo o cercano nuestras vidas y sentimientos se vuelvan a encontrar. No sé, podríamos ahí tomarnos las cosas con más calma, ir despacito, conocernos mejor (aunque ya nos conocemos bastante), hacernos promesas que cumpliremos de verdad  e incluso volver a vernos en persona y ver cómo reaccionamos al tenernos tan cerca el uno del otro otra vez. No sé si te llegué a comentar que me intriga el hecho de volver a recordar a qué saben tus labios, aquellos tan adictivos que causan un efecto impresionante.
Has sido y eres una persona muy importante para mí. Puede que este hecho no valle a cambiar por mucho tiempo que pase.
Hace tiempo te vi por esas calles en las que fuimos en su día de la mano mientras que de vez en cuando tú me mirabas y yo apartaba mis ojos de los tuyos porque como ya sabes, tu mirada puede conmigo. Cuando te vi reviví esas sensaciones que sentí cuando quedamos los dos por primera vez, prácticamente nuestra primera cita. Y bueno, me sorprendió lo que sentí pero me encantó sentirlo porque gracias a ello me di cuenta de que pese a todo lo ocurrido, sigues en mí y de momento no tienes interés en irte.
Puede que ya hayas pasado página y que yo solo sea nada más que un triste recuerdo. No sé si estas palabras llegarás a leerlas o no, pero sea como sea, necesitaba decir esto. Y ya de paso te recuerdo que ambos nos llevamos una cosa del otro que nunca podremos devolvérnosla ya que nos la robamos mutuamente. Y sí, te elegí a ti para ese momento.
Y con esto me despido para siempre a menos que nuestras vidas se vuelvan a encontrar en un futuro próximo o lejano porque como sabrás, la vida da mil vueltas y nunca sabes lo que te espera. Y cuando la vida nos trae aquello que tanto esperábamos, lo aceptamos sorprendidos porque aquello que nos trae, es gratamente inesperado.
Como ya sabes no me gusta la palabra adiós, así que, hasta luego.
Te quise, te quiero.

No hay comentarios:

Publicar un comentario