Me está enamorando.


Hay que ver cómo las redes sociales te pueden traer a tu vida a una persona que ni pensabas que existía. Yo hace unos días que me hablo con un chico re lindo y ya he soñado con él. ¿Normal? No tengo ni idea. Pero por Dios, ese chico parece salido del mismo infierno para tentarme en caer en el amor. Él es tan bello, sus palabras parecen salidas de la boca de uno de los príncipes Disney para que él me las recite única y exclusivamente para mí.
Mataría por tenerle enfrente de mí. No sé, me gustaría probar esos labios para degustar el más dulce de los pecados amorosos. Mientras hablamos el tiempo parece transcurrir despacio pero cuando nos salimos de nuestra pequeña burbuja el tiempo un elemento de lo más rápido.
En estos momentos no me quiero meter en una estúpida relación porque mayoritariamente acaban mal, pero ese chico va a ser que caiga de nuevo en el amor.

Qué quieres que te diga, me mata tu sonrisa.



Ya no sé si es normal el hecho de que cada vez que tú sonríes o simplemente escucho el sonido de tu risa, al instante sonrío yo. Sinceramente me encantaría hallar algún término que me ayude a resolver este pequeño enigma pero, ¿sabes qué? Me conformo con saber que tu sonrisa es una de las cosas que más me fascina ver, pero sobretodo me gusta la tuya que, al decir verdad, es preciosa. Dios, cada vez que la veo es como si el maldito mundo se detuviese en ese mismo momento. A veces me matan las ganas de ser yo siempre la que te haga sonreír y reír en cualquier momento y lugar pero las cosas entre nosotros no son como a mí me gustaría ya que tus ojos no tienen el atrevimiento de mirarme de otra forma. Y me encantaría que me mirasen algún día así, pero por ahora me conformo con ver de vez en cuando esa maravilla de sonrisa que tienes y ser a veces, la creadora de ella.

Quiero volver a verte.


Quiero volver a verte. Hace tiempo que no me encuentro con tu mirada, hace tiempo que no recuerdo el olor de tus abrazos. Últimamente me paso las dichosas tardes mirando tus fotos ya que aún no sé cuándo me volveré a encontrar con vos. En cierto sentido es desesperante porque joder, eres algo así como adictivo y causas un efecto  impresionante(al menos en mí). Me muero de envidia cuando veo que estás con otra pasando buenos momentos en vez de llamarme a mí. Bueno, sé que llamarme no sería una de las opciones que pasarían por tu cabeza pero somos amigos, ¿no? Y como tales tenemos todo el derecho del mundo a quedar. Vale sí, puede que yo también tenga que ir y decirte “oye, ¿quedamos tal día a tal hora y así hablamos y demás?” Lo siento pero ya me conoces, y soy lo más tímido y orgulloso que existe. Así que si quieres, llámame que yo te atenderé encantada. Sí, me matan las ganas de volver a verte y de quién sabe qué más. Pero sea lo que sea, lo quiero hacer pero única  y exclusivamente contigo. ¿Te atreves?

Me gustaría que me hicieses un simple favor.


Si no te importa me gustaría que me hicieses un simple favor:
Enamórate de mí; atrévete a dejarte llevar por el amor; deja que te quiera e incluso ame como solo yo sé; deja que seas la razón de mi sonrisa y deja que sea yo la razón de tu sonrisa; permíteme que sea yo quien te abrace, acaricie, muerda y bese cuando me dé la gana, en cualquier momento y lugar; deja que de vez en cuando, en mis momentos de completo aburrimiento, sea quien te escriba o dibuje cualquier cosita que te saque esa sonrisita tonta; deja que sea yo quien valle contigo al cine a ver alguna película, al parque  a sentarnos en un banco y contarnos nuestras cosas mientras que de vez en cuando nos besamos; deja que sea yo quien te dedique momentos de mi vida para pasarlos única y exclusivamente contigo; deja que sea yo la única que pueda ir de tu mano por las calles; permíteme ser quien te llame por teléfono para decirte tres o cuatro chorradas o simplemente para decirte que te echo de menos y que me muero por volver a estar contigo; deja que sea yo quien te diga mis locuras y la que te cante canciones al oído; permíteme tener el atrevimiento de ser yo la única que pueda llenar de caricias tu espalda y la única que pueda cosquillearte el cuello, quien pueda morderte despacito y con amor la oreja, la naricita y tus apetecibles labios; deja que grite alto y claro que eres MÍO; permíteme ser TUYA.

Ahora no hay dudas.

Sé que mi lugar está contigo, a tu lado.
Sé que mi lugar está junto a tus abrazos, beso, caricias y momentos únicos e inolvidables.
Sé que mi lugar está en cualquier con fin del mundo pero siempre contigo.

Ya ves.

Esto de la soledad al fin y al cabo acaba enganchando de un modo u otro.

Eres esclavo de tus palabras

y dueño de tu silencio.

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No hay nada más silencioso que un corazón que no late.

Malditas ganas de hablarte.

Sinceramente, no veo forma alguna de poder evitar esto.
¿Por qué tengo que pensarte después de tanto tiempo, después de lo que pasó? Qué, ¿aún tenemos cuentas pendientes? Si es así, resolvamoslas  YA. Que tu maldito silencio me está  matando poco a poco y un día no aguantaré más. Seamos sensatos, tú me gustas, ¿no? Y yo a ti, ¿qué? ¿Te importaría explicármelo o sería demasiado duro para ti? Hay veces en las que te veo ahí, conectado en el chat y comienzo a barajear las opciones: le hablo, no le hablo... Y así me tiro un buen rato hasta que decido no hablarte.
Tengo tantas cosas que hablar contigo, pero como ves no me atrevo. Me gustaría decirte cómo me ha ido todo, qué he hecho en estos tiempos, lo que me gustaría hacer, lo último que viví, lo que siento en estos momentos y lo que me gustaría sentir más adelante a ser posible contigo. ¿Por qué? Porque siento la necesidad de revivir viejos momentos que compartimos ambos y bueno, me gustaría recordad esas emociones que sentí cuando tú y yo estábamos escribiendo nuestra historia y que a fin de cuentas, aún recuerdo como si aún estuviese escribiéndose.
Enserio, me encantaría hablarte, poder dedicarte de nuevo un tiempo de mi vida y no sé, tal vez, revivir un antiguo fuego que en mí está surgiendo.

Querido orgullo.


Querido orgullo, me harías un gran favor si te alejases de mí. Como comprenderás me gustaría hablar con él, que desde lo ocurrido ya casi ni recuerdo cómo era su habla. Así que por favor, apártate de mi camino por una vez más y déjame recordar viejos momentos.
Gracias.