Sinceramente, no veo forma alguna de poder evitar esto.
¿Por qué tengo que pensarte después de tanto tiempo, después de lo que pasó? Qué, ¿aún tenemos cuentas pendientes? Si es así, resolvamoslas YA. Que tu maldito silencio me está matando poco a poco y un día no aguantaré más. Seamos sensatos, tú me gustas, ¿no? Y yo a ti, ¿qué? ¿Te importaría explicármelo o sería demasiado duro para ti? Hay veces en las que te veo ahí, conectado en el chat y comienzo a barajear las opciones: le hablo, no le hablo... Y así me tiro un buen rato hasta que decido no hablarte.
Tengo tantas cosas que hablar contigo, pero como ves no me atrevo. Me gustaría decirte cómo me ha ido todo, qué he hecho en estos tiempos, lo que me gustaría hacer, lo último que viví, lo que siento en estos momentos y lo que me gustaría sentir más adelante a ser posible contigo. ¿Por qué? Porque siento la necesidad de revivir viejos momentos que compartimos ambos y bueno, me gustaría recordad esas emociones que sentí cuando tú y yo estábamos escribiendo nuestra historia y que a fin de cuentas, aún recuerdo como si aún estuviese escribiéndose.
Enserio, me encantaría hablarte, poder dedicarte de nuevo un tiempo de mi vida y no sé, tal vez, revivir un antiguo fuego que en mí está surgiendo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario