No mires en el pasado

No mires nada que no sea lo que tienes delante de ti, que estés viviendo ahora, que vivirás en el futuro, que desearás ahora y que querrás después. Deja de buscar en el pasado y vive el presente que estás viviendo. Las cosas del pasado no suelen ser buenas. La mayoría de ellas son tristes, melancólicas mira y determina este presente que estás viviendo ahora. vieve el momento, no pienses en lo que hiciste ayer, la semana pasada, el mes pasado... Deja eso y aprovecha lo que sientes y vives en este presente lleno de ideales.
La vida pasa y con ella nosotros. Las circunstancias cambian, sentimientos desconocidos crecen cada vez más, deseos impensables surgen de la nada, miradas furtivas se cruzan con otras... Deja de mirar aquello que en su momento te pertubaron y empiezan a sentir el presente y a echarle una ojeada a lo que te vendrá en el futuro.

Cuando sus palabras te hieren sin que él se de cuenta.

Estais hablando tranquilamente cuando de pronto la conversación cambia de dirección sin previo aviso. Él te empieza a preguntar desconfiadamente, eso te sorprendió e irritó al mismo tiempo. Le empiezas a contestar indignadamente. Él no se percata de ese hecho.
De pronto te dice una serie de cosas que te hicieron una brecha en tu corazón, empiezas a llorar un oceáno de lágrimas. Él no se entera de ello y no tiene por qué enterarse. No te puedes creer lo que te acaba de decir. No te puedes creer que sea tan negligente para que te diga semejante cosa. Te duele al llorar, te duele el pecho, te quedas sin aliento, tus ojos enrojecen, tu alegría desaparece, tu ilusión se agota, tu vida va cayendo, tu amor inexplicablemente sigue ahí. Vuelves a leer lo que te dijo y vuelves a sufrir más. Esas palabras no te dejarán dormir esta noche. Esas palabras hicieron ápice en tu herdido corazón. Empiezas a pensar  en cómo vas a hablar con él de la misma forma después de esto, en cómo será tu reacción al volver a verle. Y ahora en tu cabeza viene otro problema: cómo volverás a decirle te quiero como si nada te hubiese herido. Te gustaría gritarle miles de cosas en cara. Gritarle qué se cree él al decirte eso, qué consigue él con ello, por qué te lo dijo, por qué al parecer duda de ti sabiendo que eres demasiado fiel, etc. Ahora la rabia dominna en tu innterior. Ya no hay rastro de nada agraciado en ti. No te lo puedes creer. Nada de esto te lo puedes llegar a creer. Es demasiado estúpido como para poder llegar a malgastar tu tiempo en ello. pero la rabia te supera y no lo puedes evitar. Con lo mucho que le quiers, con lo mucho  que le amas, darías lo que fuera por él, te preocupas por él, lloras por él, compartes tu vida con él y aún asi él desconfió de ti pese a que le entregastes tu corazón, y él en el pasado prometió cuidarlo y no hacerle ningún tipode herida. Pero él acaba de hacerte una herida demasiado profunda qa la que le va a costar mucho curarla.

Es tan tonto que ni se entera de nada.

No se dá cuenta de que estás conectada esperando a que te diga algo, cualquier cosa. te da igual si es o no una tontería absurda. Lo único que quieres es que te hable, sentirle cerca pese a esa distancia que os separa. No sabes lo que está haciendo, lo que quiere hacer, lo que piensa, etc. Llevas conectada un buen tiiempo sin que él te hable, y si te dice algo, no es lo que te imaginabas que te gustaría que te escribiera. Le contestas sosamente con pocas palabras. Te gustaría decirle millones de cosas pero no sabes qué decirle. Asi que te quedas con el habla en tu boca sin que salga nada más que un suspiro. Te empiezas a preguntar qué ha cambiado, qué os ha pasado, qué ha sido lo que se ha hecho mal. no encuentras respuestas para esas preguntas, pero si encuentras las respuestas a otras preguntas que te atormentaban en esta nooche tan solitaria.
Te das cuenta de que no tiene sentido que sigas conectada si él no te dirige la palabra. Te desconectas y empiezas a pensar que es tan tonto que no se entera de nada, que no se entera de la perjudicación que él te está haciendo. vale, os habréís quedado sin saber de qué hablar, pero puede que él se quede sin la forma en el que la chica le hablaba en anterioridades.

Grita.

No me gusta ser descortés y decir a gritos mis pensamientos, mis intenciones, mis críticas, mis deseos, mis ocurrencias, etc. Pero no veo por qué no debería de hacerrlo de vez en cuando. Eso no le hace mal a nadie. Me gustaría subirme a lo más alto de un edificio y gritar millones de cosas al mundo. Quiero quedarme sin aliento al gritar mis útimas palabras. Dejar fluir tus palabras en ese tormenteo de vocabulario al son del viento. Puede que la gente oiga o no tus palabras, pero eso te importa lo más mínimo puesto que liberarás aquella frases y te quedarás relaja después de haberlo echo.
Puedes gritar lo que te dé la gana. Dejate llebar. Sé libre en decir lo que piensas. nadie debe de impedirtelo, no tendrá derecho a ello. Grita y grita y no pienses en qué deberías de decir.
Libera eso que llevas dentro y dejalo escapar.

Cuando necesitas tiempo para ti sola

Estás sentada en la silla de tu habitación pensando en lo qu deberías de hacer o no. tu mirada se desvía hacia la ventana y la dejas allí, quieta y en soledad dejas que tu mirada se quede sin mirar nada más que ese cielo azul. De pronto, sin previo aviso empiezas a querer ciertas cosas, a desear tener tiempo suficiente para ti sola. Deseas tiempo para aclarar ideas, para olvidar cosas que en el pasado te hicieron una o varias heridas profundas en tu palpitante corazón. Y de repente aparece la imagen de él en tu mente. Y piensas en que se lo tienes que decir pero no sabes cómo. Pero si tienes claro una cosa: se lo tienes que decir cueste lo que cueste. Él tiene que comprender tu decisión, tiene que comprender tu necesidad de estar un tiempo sola. si él te quiere de verdad, sabrá esperar.
Suspiras ante ese hecho que te hace dudar sobre tu intención.
Necesitas ese tiempo más que nada en el mundo. Quieres estar alejada de lo demás que te rodea menos de ti misma. Quieres estar escuchando música, leyendo alguna que otra historia...  Y de nuevo viene él a tu cabeza. Este simple hecho es inevitable. Le quieres, le amas, pero quieres ese tiempo. Urges de ese tiempo para mejorar contigo misma. Él devería de comprenderlo en todo momento. Le perjudicarás, pero debes de centrarte ahora en ti y curar esas rozaduras dolorosas que en días como hoy duelen más que otros días.
Solo te queda esperar a que tu tiempo pase para volver a ser la de antes. Has cambiado y te distes cuenta de ello. Por eso requieres de ese tiempo para ti. Cuando pase todo esto, entonces estarás preparada para volver con él. Claro, pero eso será si él te sigue esperando. Y si no es asi te tocará sufrir por su pérdida.

Escribir

Estás sentada frente a tu ordenador y te da la sensación de querer escribir lo que sienttes, lo que has vivido o quieres vivir. Comienzas a escribir la primera línea, relees lo que acabas de comentar, lo mantienes en el aire pensando si es un buen comienzo o no. decides dejarlo asi y seguir escribiendo. Aún no le has puesto el título pero se lo pondrás después. de pronto no paras de escribir. Las palabras fluyen solas de tu imaginación. No piensas en lo que escribes, directamente lo escribes. En un momento dado dejas de expresarte en aquellas líneas que escribiste con tanta fluidez. Lo miras, lo criticas, lo valoras, lo reflexionas detenidamente y al final dejas todo lo escribido. Sonries un poco. Te levantas de aquella silla y  dejas encendido el ordenador con la posible esperanza de continuar aquellas líneas recientemente escritas.
El título. Te olvidaste de ponerle un título. Te inclinas levemtente hacia el ordenador y sin si quiera pensarlo mucho lo pones. Perfecto. ya solo te queda pensar en si vas a continuar ese fragmento fruto de tu imaginnación en esos momentos o directamente le pones el punto final a todas esas palabras.

Despertar por la mañana

Abres repentinamente los ojos y estiras tu cuerpo en tu cama despertando así varios músculos de tu cuerpo. Te tienes que levantar de la cama pero la pereza te supera y decides asi quedarte unos minutos más tumbada en aquellas sábanas. Cierras los ojos y un suspiro sale de tu boca. vuelves a abrir los ojos y miras hacia arriba, al techo desnudo que se encuentra encima de ti. No consigues ver nada más que ese color que domina en él y de pronto varios pensamientos envuelven tu mente. Miras la hora en tu despertador y te das cuenta de que es la hora de empezar un nuevo día. Te sientas en tu cama mientras desvías tu mirada hacia la ventana. El sol está arriba, en lo alto del cielo. las nubes bailan al compás del viento. Sonríes. Que tontería. Te levantas al fin de la cama y te diriges hacia la ventana para poder saborear el dulce viento que hace bailar libremente a tu pelo rebelde. De pronto aparece sin razón alguna la imagen de esa persona tan especial para ti. Vuelves a sonreír. Ya  has sonreido dos veces y ese simple hecho te hace sonreír otra vez. Te alejas de la ventana con esa tonta sonrisa en tu cara y coges una foto de él y la abrazas deseando tenerle en aquel momento y lugar. Vuelves a dejar aquella foto en su sitio y das los pasos suficientes para salir de tu habitación mientras cierras la puerta detrás de ti y caminas hacia un nuevo despertar.

Cuando le hechas de menos

Estás tumbada tranquilamente en tu cama escuchando música cuando de prontro aparece su imagen en tu mente. entonces te levantas, te quitas los cascos y te asomas a tu ventana y miras hacia el cielo sin ver nada, solo consigues ver ese azul manchado de aquellas nubes blancas. Sin determinación alguna tus pensamientos vuelan hacia él, hacia tu deseo de estar con él dónde quiera que se encuentre. Darías lo que fuera por estar a su lado en vez de estar en tu habitación escuchando música que inevitablemente quieras o no te recuerdan a él.
Piensas si él estará pensando en ti como tú en él, piensas si tu desesperación por verle y tenerle a tu lado también lo siente él. Pero no lo puedes saber en condiciones puesto que él está allí y tú estas aquí.
De pronto suena de fondo "me enamoré de ti" de chayanne y una lágrima salida de tu ojo derecho pasa por tus pómulos hasta llegar a tu barbilla para después esconderse en tu cuello.
Te limpias aquel recorrido húmedo y te vuelves a tumbar en tu cama mirando esta vez al techo. en esos instantes deseas que el tiempo jugase por esa vez a tu favor. Desearías que los días pasasen deprisa para tenerle cerca de ti pese a esa distancia mínima que os separa de vuestras respectivas casas. Pero no puedes hacer nada para satisfacer ese deseo. La vida es injusta y no siempre tenemos lo que queremos.

Demostrarlo

No queda mucho para vivir ese momento, cuando llegue no habrá por qué que valga para echarse atrás.
Es la hora de romper normas, de olvidar las dudas que nos suelen surgir, de ir a por lo inhumano, a por lo emocionante y transparente, dejemos de ocultarlo todo. Es la hora de bailar al ritmo de una música commpuesta por dos personas, de gritarle al mundo todo lo que llebamos dentro, de expresarnos con un vocabulario indescifrable para cierto tipo de personas. Es la hora de vivir como nunca, que la vida son tres días y no estamos aqui de visita...
Que lo bueno dura poco y hay que vivir el momento porque cuando menos te lo esperes se puede acabar lo que ya has formado.
Hay que cambiar para ese momento, y hay que dejar la tontería en un cajón guardado con llave.
La vida es dura y complicada, perdona si cometo errores pero la vida no viene con ningún tipo de instrucciones. 
Vamos no hay tiempo que perder, aquí y ahora, olvidad el ayer.

Me hiciste daño.

Me iniciastes a escribir una historia de amor contigo. Me creí por completo todo lo que me decías, y me arrepiento de haberte dado varias oportunidades en el amor y tú no la suistes valorar como es debido. Siempre estaba presente para ti, para lo que necesitases, y tú me lo pagaste con olvido. Yo nunca olvido tan fácilmente un amor, pero contigo hice una excepción. Te di todo lo que soy, te demostré en todo momento mis sentimientos hacia a ti. Solo me dijiste un te quiero salido de tu boca una vez... Yo te lo decía siempre, te escribía cosas bonitas, te fui fiel... Pero al parecer en el amor no sirves ni para decorar las paredes. Cambia tu actitud hacia las chicas con las que juegas, un día te darás contra la pared y no tendrás a nadie para ayudarte.

A casi todos nos ha pasado, ¿no?

Hay momentos que siento que ya no puedo más ...
Hay momentos que mis alas  no quieren volar ...
Hay instantes  en los que me ciega la oscuridad  ...
Y que ya no tengo fuerzas ni para llorar ...

...

Perdimos la razón, acabamos con lo humano, besamos lo prohibido, rompimos normas, mentimos al amor, olvidamos la realidad, intimidamos momentos, empezamos algo nuevo, perdimos la verguenza en una habitación oscura, acabamos con viejas historias, deboramos la realidad , desconfiamos del pasado, perdimos batallas, ganamos historias.