Despertar por la mañana
Abres repentinamente los ojos y estiras tu cuerpo en tu cama despertando así varios músculos de tu cuerpo. Te tienes que levantar de la cama pero la pereza te supera y decides asi quedarte unos minutos más tumbada en aquellas sábanas. Cierras los ojos y un suspiro sale de tu boca. vuelves a abrir los ojos y miras hacia arriba, al techo desnudo que se encuentra encima de ti. No consigues ver nada más que ese color que domina en él y de pronto varios pensamientos envuelven tu mente. Miras la hora en tu despertador y te das cuenta de que es la hora de empezar un nuevo día. Te sientas en tu cama mientras desvías tu mirada hacia la ventana. El sol está arriba, en lo alto del cielo. las nubes bailan al compás del viento. Sonríes. Que tontería. Te levantas al fin de la cama y te diriges hacia la ventana para poder saborear el dulce viento que hace bailar libremente a tu pelo rebelde. De pronto aparece sin razón alguna la imagen de esa persona tan especial para ti. Vuelves a sonreír. Ya has sonreido dos veces y ese simple hecho te hace sonreír otra vez. Te alejas de la ventana con esa tonta sonrisa en tu cara y coges una foto de él y la abrazas deseando tenerle en aquel momento y lugar. Vuelves a dejar aquella foto en su sitio y das los pasos suficientes para salir de tu habitación mientras cierras la puerta detrás de ti y caminas hacia un nuevo despertar.
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