No me gusta ser descortés y decir a gritos mis pensamientos, mis intenciones, mis críticas, mis deseos, mis ocurrencias, etc. Pero no veo por qué no debería de hacerrlo de vez en cuando. Eso no le hace mal a nadie. Me gustaría subirme a lo más alto de un edificio y gritar millones de cosas al mundo. Quiero quedarme sin aliento al gritar mis útimas palabras. Dejar fluir tus palabras en ese tormenteo de vocabulario al son del viento. Puede que la gente oiga o no tus palabras, pero eso te importa lo más mínimo puesto que liberarás aquella frases y te quedarás relaja después de haberlo echo.
Puedes gritar lo que te dé la gana. Dejate llebar. Sé libre en decir lo que piensas. nadie debe de impedirtelo, no tendrá derecho a ello. Grita y grita y no pienses en qué deberías de decir.
Libera eso que llevas dentro y dejalo escapar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario